Foo Fighters en Argentina: empapados de rock and roll

La banda de Dave Grohl dio un épico show bajo la lluvia en el Monumental, con los Arctic Monkeys como aperitivo. Crónica, lista de temas y videos.

Foo Fighters en Argentina: empapados de rock and roll

Matthew Shultz, el cantante de Cage The Elephant, tiene una voz tan cargada de medios (chillona, bah) que por momentos se agradece la distorsión que lo cubre todo. Y por como se mueve, al borde del knock out pero con energía, podrìa pasar por imitador de Iggy Pop, si no fuera porque lleva la remera donde nunca la tiene la iguana: puesta.

A esa hora del Quilmes Rock, dìa dos y antes de las seis de la tarde, hay que reconocer que a los pibes no les falta nada y son la promesa cumplida de un indie que no le hace asco al punk, incluso a riesgo de no ser tan cool en el intento. El mosh de Shultz al final es la prueba de fuego. Y zafa. Pero foo fighters es distinto.

Joan Jett podrá, un rato después, hacer gala de su sonrisa torcida, su clase de rock and roll old school con voz y figura intactas para entonar los hits que los que llegaron temprano (hubo quienes fueron a verla a ella y nada más) querían escuchar: I love rock an roll, Cherry bomb, Bad reputation y hasta uno nuevo, Reality mentality. Carismática la viejita, a qué negarlo, aunque no tanto como Dave Grohl.

El caso de TV On The Radio fue distinto. Tunde Adebimpe nunca pareció encontrar del todo el timing de su banda, y más allá o acá de momentos en que de verdad asomaba algo del rock retrofuturista con toques de psicodelia que es su sello, durante buena parte de su set lo que llegaba era una pared sonora de la que era complicado desagregar trombón de guitarra, bajo, loops y batería. Quedaron debiendo, pero una mala noche la tiene cualquiera. No los Fighters, claro.

El primer punto de ebullición llegaría, tal como estaba previsto, con los Arctic Monkeys tomando por asalto el escenario. Para el altísimo porcentaje de adolescentes y veinteañeros presentes, y para ellos mismos, los de Sheffield se asumen como nuevo clásico con apenas diez años de existencia (arrancaron en 2002 y su primer disco es de 2006, aunque usted no lo crea).

Mientras los densos nubarrones se amontonaban confirmando lo que sabían desde los meteorólogos hasta los tacheros de Buenos Aires el miércoles -que iba a llover- el set arranca con Don"t sit down "cause I"ve moved your chair. Alex Turner tiene 26, su jopo, los gestos y el aplomo que gasta en escena parecen doblarlo en edad. Con base en Suck it and see, su disco del año pasado, los chicos salen a comerse cruda a una multitud que ya para I bet you look good on the dancefloor está perfectamente entregada, y solamente se amedrenta algo en Evil twin y R U mine? (justo los dos temas estrenados en la Web hace muy poco) con una densa cortina de agua como atenuante.

Apenas seis canciones más tarde, con una despedida a todas luces anticipada por la fuerza del temporal, Turner se despide de todos y no hay bises. De hecho, el aguacero amenaza con inundar todo y hasta estropea parte del sistema lumínico de FF, y en el Monumental todo comienza a anegarse: el campo, a simple vista, ha perdido el 40 por ciento de su ocupación gracias a la lluvia, insistente. Con luces del estadio a pleno, el show en serio está por comenzar.

Y ahí, en ese principio bajo la lluvia torrencial con All my life, se termina de entender por qué ese tipo de barba cuidadamente descuidada, jeans y remera oscura y rigurosas Converse es distinto a todo lo que pasó. A Dave Grohl, ícono generacional, rock hero por donde se lo mire, no parece importarle nada más que su banda, gritar hasta el límite de su garganta y volver una y otra vez a los primeros discos de Foo Fighters como si River fuera el garage de su casa. Si hay algo que el público argentino valora, tanto en el rock como en el fútbol, eso es la entrega. Grohl y los suyos (especialmente Taylor Hawkins, el descomunal baterista) dejan el cuerpo en cada riff.

El segundo show en dos días de los Fighters en Argentina fue para el fan de la primera hora, con menos temas de Wasting Light incluso que el primero. "Estuvimos 17 fucking años esperando venir, no sé por que pasó tanto tiempo pero qué mierda, ya está". Para remediarlo aparecieron temas que según Grohl hacía bastante que no tocaban en vivo, como Best of you, Enough space y For all the cows hacia el final, cuando la lluvia ya había cesado. Los guiños fueron a QOTSA y Iron Maiden (con citas a Feel good hit of the summer y Run to the hills en una súper extendida versión de Stacked Actors) y a Roger Waters en una poderosísima rendición de In the flesh?, primer tema de The Wall, mientras que el "bonus track" tuvo a Dave en la batería y Hawkins en la voz para Cold day in the sun.

Hechos sopa, pero felices. Los que estuvieron arriba del escenario y los que salieron del campo y las tribunas después de ese shock (no show) de dos horas y media terminaron empapados de rock.

Lista de temas de Foo Fighters, día 2 del Quilmes Rock
All my life
Times like these
Rope
The pretender
My hero
Learn to fly
White limo
Arlandria
Breakout
Cold day in the sun
Long road to ruin
Big me
Stacked actors
Walk
Generator
Monkey wrench
Hey, Johnny Park!
These days
This is a call
In the Flesh?
Best of you
Enough space
For all the cows
Dear Rosemary
Bad Reputation
Everlong