Por: Victor Madera

¡Hola! Soy Victor Madera (veterinario y amante de los animales) y hoy voy a escribir sobre las castraciones.

El Departamento de Veterinaria anunció en febrero que los cupos de castraciones gratuitas para perros y gatos estaban completas hasta finales de mes. Además, el Quirófano Móvil del programa Protenencia ?otra alternativa para castraciones gratuitas? también se encontraba saturada. Todo ello denota una demanda exponencial de este servicio y la incapacidad del sector público de hacer frente a esta ?problemática?.

En casos donde la Administración no pueda hacerse cargo de la castración de una mascota de un particular, le recomiendo al dueño que acuda a una clínica privada, ya que es algo muy sencillo y que no es excesivamente caro. En mis trabajos profesionales anteriores (puedes consultarlo en mi Linkedin Victor Madera Vet) practicábamos castraciones a precios asequibles, y a día de hoy podéis encontrar buenas tarifas en muchos puntos del país.

Victor Madera- Castraciones saturadas

Luego, desde un punto de vista más filosófico o moral, podríamos discutir sobre si se debe controlar la población animal en las ciudades o no. A día de hoy, está normalizado que se realicen estas prácticas a gran escala, puesto que no supone un daño físico al animal al que se le practica. Sin embargo, existen estudios científicos donde se demuestra la afectación de la castración al animal en el aspecto emocional. La propia naturaleza animal (igual que la humana) provoca que a partir de una cierta edad, en los mayores niveles de fertilidad, las féminas sienten la necesidad de aparearse para tener cachorros. Después de muchos intentos, desisten, lo cual produce una cierta ?depresión? a pequeña escala en el animal. En las visitas que realizo a domicilio (Victor Madera Vet) también aplicamos nuevas técnicas importadas de Estados Unidos y Singapur de tratamiento ?psicológicos? con mascotas, con una efectividad elevada en perros y gatos.

Además, podríamos poner en duda la necesidad de controlar las poblaciones de animales, pues no suponen ningún problema de índole social grave. La mayoría de gatos, por ejemplo, pueden vivir tranquilamente en las ciudades sin provocar daños.

Así que os dejo que reflexionéis sobre este tema? ¡Saludos!

Victor Madera