"Esperamos que el referendo sea un mensaje fuerte para Argentina"


Los isleños mostraran que estan contentos de ser Britanicos


El gobierno kelper en Malvinas ultima los detalles para realizar el domingo y el lunes el referéndum de autodeterminación en el que demostrará su apego a la corona británica, una iniciativa que el Gobierno no reconoce en medio de tensiones con el Reino Unido por la soberanía de las islas.

Nadie duda de la victoria del "Sí" en esta consulta, con la que las autoridades de las islas esperan reafirmar ante la comunidad internacional su derecho a la autodeterminación, e incluso cambiar la opinión de algunos gobiernos ante la ONU en relación a la disputa territorial.

"El referéndum mostrará que la mayoría de la gente está muy contenta con ser Territorio de Ultramar Británico", declaró a la AFP Jan Cheek, miembro de la asamblea legislativa del archipiélago del Atlántico Sur.

"Nos engañaríamos si pensáramos que Argentina va a cambiar (de actitud) de la noche a la mañana, pero esperamos que sea un mensaje fuerte para ellos y para otros", agregó esta isleña de sexta generación.

El gobierno británico, que controla las islas desde 1833 y rechaza cualquier diálogo con el país sudamericano sobre el tema de la soberanía, respalda por supuesto el referéndum.

"Los Falkland Islanders (isleños) tienen derecho a ser oídos y a determinar el futuro que quieren para ellos y para las próximas generaciones", declaró un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores. "Esperamos que el resultado (...) demuestre más allá de cualquier duda la opinión de la población".

Argentina ya anunció sin embargo que ignorará el resultado de una consulta que califica de ilegal, al considerar que los isleños son población "implantada" por el Reino Unido y como tal no tienen derecho a la autodeterminación. "Este referéndum carece de base legal. No está aprobado ni será reconocido por las Naciones Unidas o la comunidad internacional", dijo esta semana en un encuentro con periodistas la embajadora argentina en Londres, Alicia Castro, calificando esta votación de "poco más que un ejercicio de relaciones públicas".

La votación se llevará a cabo en dos días, para que los 1.672 electores tengan la posibilidad de participar. Aunque la mayoría viven en la capital, el gobierno de las islas ha previsto colegios electorales móviles para llegar a los lugares más remotos del archipiélago cuya población total es de algo más de 2.500 personas, a los que se suman 1.300 militares británicos.

La organización del referendo costará a los británicos unas 73.000 libras (110.000 dólares), y los resultados deberían conocerse el lunes por la noche, pocas horas después del cierre de las oficinas de votación.

En caso de una insospechada victoria del "No" a la pregunta "¿Desea usted que las Islas Falkland mantengan su actual estatuto político de Territorio de Ultramar del Reino Unido?", se organizaría otro referéndum para determinar su futuro estatus político.

Para dar garantías al proceso, la votación se celebrará bajo la supervisión de un equipo de observadores internacionales que no ha sido anunciado oficialmente, pero entre los que según la prensa británica debería haber representantes de Uruguay y de Perú, aunque no de Argentina.

"Somos gente razonable, estamos abiertos al diálogo en varias cosas", dijo a la AFP Dick Sawle, otro representante de la asamblea de las islas. "Lo que no vamos a hablar es de soberanía porque la gente no quiere", agregó.