Tendríamos que inventar sistemas que nos ayudaran a enfrentar a los monstruos de la naturaleza. La ciencia ficción a veces te muestra algunas posibilidades por fantásticas que resulten, pero todas esas visiones de fantasía prescinden de un elemento real que resulta trascendental en todo lo que se hace en la civilización, el comercio. A veces parece que nada se hace que no pueda tener un sentido comercial, y se entiende de los comerciantes (en parte) que vivan para éso, pero no se entiende del resto de la sociedad humana, que dejen que el único criterio de fabricación e invención sea el comercial, cuando la civilización claramente necesita mucho más para afrontar sin daños algunas de las circunstancias planetarias que puede tocarle atravesar. Un ejemplo de ésto son las guerras, que han hecho avanzar la tecnología y el confort a partir de invenciones pensadas para la circunstancia bélica, más allá del negocio que en sí también puede ser la guerra, detrás de todo pareciera que siempre está el comercio de alguna forma, como detrás de la ambición de poder, el poder es riqueza y viceversa. Las guerras han hecho avanzar la tecnología a partir de invenciones surgidas de las necesidades apremiantes de los conflictos bélicos. Adelantos que posteriormente encontraron una salida comercial.
El comercio siempre tiene que ir en segundo lugar después de la mejora de la vida humana. Pero modernamente pareciera que todo ha quedado supeditado al comercio y sus búsquedas, exclusivamente mercantiles. Hay tantos problemas que aún no tienen una solución técnica, pero todos los días se gastan millones de millones en hacer mejores productos para vender a las masas.
Cómo no se trabaja en un sistema de refrigeración urbana. La temperatura está subiendo, y no importa si es por la contaminación o un ciclo natural del planeta, va camino a ser un problema, pero lo único que parece haber es los aires acondicionados, que tienen tantas cosas en contra, pero además, no son sino una solución individual, que en algún momento va a dejar de bastar para un problema común. Se podría juntar las formas tradicionales, cómo el conocimiento sobre el efecto de los pulmones de aire en las ciudades, los materiales de construcción, hay tantas cosas, y se pasan por alto. Las personas que todavía andan sin prótesis que de verdad suplanten las funciones de sus miembros faltantes, cuando tienen la suerte de poder comprar una prótesis y no andar por la vida con los muñones al aire. Por algunos ejemplos.







El comercio se comió el ingenio humano