Puede que pienses que es una exageración pero si revisas bien, ya sea tú o más de dos de tus amistades no soportan el contacto físico, excepto con la pareja. Su forma de socializar no incluye saludar de mano y mucho menos de beso y abrazo con nadie, y hay ciertos momentos en los que por más que lo eviten, el roce con otras personas se vuelve algo incómodo.

Y no es que sean antisociales, simplemente no se les da el contacto físico por muy simple que sea. Así que si eres de las que se siente incómoda o molesta cada vez que alguien la toca, esta lista es para ti.

1. Las malas noticias

10 situaciones que reconocerás si no soportas que te toquen

Las malas noticias son lo peor, porque los abrazos que la gente te pueda dar te parecerán una eternidad.

2. Hola y adiós en general

tocar

Esperas que la llegada y partida de fiestas y reuniones sea simple y que puedas decir hola y adiós de forma general sin tener que estrechar manos y mucho menos abrazar o besar.

3. En la oficina o escuela

persona

Tu forma de socializar en la oficina o en la escuela es con un simple buenos días para todos.

4. Hay quienes te conocen

recordar

Quienes te conocen mejor, saben y aceptan tu naturaleza antisocial y no se sienten agredidos porque no los saludas de mano o beso.

5. Tus citas a distancia

situacion

Las primeras veces que sales con un chico tratas de pintar una raya imaginaria para que no te acaricie ni la mano.

6. Odias las cosquillas

10 situaciones que reconocerás si no soportas que te toquen

Jugar a las cosquillas no es una opción y menos si eres tú quien las sufrirá.

7. Reencuentros

tocar

Encontrarte con una vieja amiga o amigo te agrada, pero el momento incómodo llega cuando hay un inminente abrazo de por medio.

8. Asuntos familiares

persona

Probablemente gran parte de tu incomodidad proviene de esos inesperados e interminables abrazos que algún familiar te daba cuando eras pequeña.

9. Espacio personal reservado

recordar

Platicar con alguien implica que tu espacio personal tenga un límite y eso hará que te alejes de la persona conforme se acerca a decirte algo.

10. No eres una confesora

situacion

Si no te gusta que te toquen, mucho menos te gusta que te cuenten secretos al oído, porque eso es algo que invade aún más tu espacio.