Mate Argentino vs Uruguayo. Con cual te quedas?

Uruguay posee una tradición que practican todos sus ciudadanos: tomar mate. Esta nota está dirigida a todo aquel que quiera conocer esta historia de yerbas, bombillas y mucha caldera.

No se sabe exactamente cuándo comenzó la historia, sus porqués, razones y verdades, pero lo cierto es que el Río de la Plata ha dividido en sus orillas dos formas distintas de consumo tradicionalista del que ambos países hermanos se encuentran orgullosos: el famoso mate.

Uruguay, Argentina y el mate conforman un trío inseparable que con sus códigos, costumbres e incluso jergas cotidianas permite hablar de un fenómeno que se da sólo en este rincón del mundo al que se ha bautizado ?rioplatense?. Con sus fanáticos y seguidores, el mate se ha convertido en un objeto venerado y tradicional para ambos países.

Mate charrúa o uruguayo

La yerba sin palo se debe a la tradición portuguesa, según la cual a todas las verduras y cultivos de hoja se les quita el palo y el tallo por la acidez que generan. Otros sostienen que es la hoja la que posee mayor nutrición y que el palo no aporta ningún valor. Y hay quienes afirman que así el mate se ?lava? menos. Lo cierto es que en Uruguay el mate se toma sin palo.

La circunferencia del mate es grande, para introducir mucha yerba.

Los mates uruguayos son generalmente grandes y su capacidad es notablemente mayor que la de los mates argentinos. Reciben el nombre de ?porongos? y están hechos en su mayoría de calabazas.

El recipiente para calentar el agua se denomina ?caldera?.

El consumo del mate es personalizado; esto significa que es común ver a uruguayos reunidos mateando, pero en vez de hacerlo todos con el mismo mate, cada uno de los presentes posee su propio equipo. Muchos aseguran que se trata de una cuestión de higiene, otros sostienen que en realidad se hace para no tener que quedarse quieto en un mismo lugar a esperar que le llegue su turno.

El agua tiene que hervir para llegar al termo.

uruguayo

El mate argentino

En este caso, la yerba posee palo ya que para sus seguidores este además de darle cuerpo le aporta los valores nutritivos y minerales que trasmite el suelo a través de las raíces y el tallo de las hojas.

La circunferencia del mate es pequeña, lo cual se debe a una lógica física que evita que se pierda el calor de la infusión. Por supuesto, entra una menor cantidad de yerba.

Los mates poseen un tamaño mucho menor que el de los mates uruguayos, tanto en su porte como en su capacidad de agua y esto se debe principalmente a que, al ser un elemento compartido, se torna necesario que ?la ronda? sea rápida y que cada uno de los presentes lo tome lo más rápido posible, aunque, por supuesto, disfrutándolo.

El recipiente para calentar el agua se denomina ?pava?.

El consumo del mate se realiza en grupos y es dirigido por una persona que se denomina ?cebador?. El ritual de la ronda y de quien ceba es algo característico del mate argentino. Se trata de compartir un momento o una charla entre amigos; el mate gira de lado a lado. ?Matear? es un término que significa reunirse en grupo y tomar mate hasta que se termine el agua, lo que significa que hay que volver a calentar agua. Cuando no hay más ganas de seguir tomando, sencillamente se dice ?gracias? ante el ofrecimiento de quien oficia de cebador.

mate

Coincidencias entre hermanos

En las bombillas, en los termos e incluso en la temperatura del agua, que debe casi hervir para estar a punto y no lavar la yerba, las similitudes se dan a simple vista.

Por ejemplo, el uso de la plata y la alpaca en la construcción de los mates, metales semipreciosos que abundaron en la época de la conquista en toda la región rioplatense. O bien cuando en ambos casos se habla de ?arreglar? la yerba cuando ésta ya se encuentra lavada.

Las diferencias cada tanto cruzan una y otra vez el Río de la Plata y logran fusionarse de tal forma que a menudo olvidamos a qué parte pertenecen. Sin embargo, algunas cualidades se mantienen estables, lo cual logra crear nuevos productos como la ?matera?, que sirve para transportar en su interior mate, termo, azúcar y yerba mate, cuyo origen, al igual que el del tango y el dulce de leche, es una disputa constante (pero amigable) entre ambos países, parte del folcklore rioplatense.

Más allá de las diferencias y similitudes, lo importante es que la tradición se mantiene vigente y ha logrado rescatar heróicamente a su gran protagonista: esta vez ni argentino ni uruguayo, simplemente ?rioplatense?.


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