Las películas de Harry Potter ordenadas de peor a mejor



9. "Harry Potter y la Orden del Fénix" (2007)

harry potter

Siempre fue la novela más farragosa y inconsecuente, edificada en torno a una metáfora política que pocos lectores juveniles pudieron captar. Rowling estaba furiosa con el apoyo de Blair a Bush en ese asunto de Iraq, de modo que dedicó su volumen más farragoso a trazar paralelismos entre su gestión y la del demagogo Cornelius Fudge. La película decidió prescindir de casi todo este subtexto, pero tuvo problemas a la hora de condensar una trama sinuosa que, en el fondo, solo tenía sentido una vez llegados al impresionante clímax. Es posible esa fuera la razón por la que Steve Kloves, guionista habitual, decidió irse de vacaciones durante esta entrega... Gracias a Merlín por la Dolores Umbridge de Imelda Staunton, un personaje descrito por Stephen King como la villana más aterradora desde Drácula y Hannibal Lecter.

Mejor momento: El duelo Dumbledore/Voldemort en el hall del ministerio. En concreto, la insistencia con la que el primero se refiere al segundo como "Tom".

Personaje estrella: Bellatrix Lestrange (Helena Bonham Carter), mortífaga leal y asesina-primos de liga profesional.



8. "Harry Potter y la Cámara Secreta" (2002)

Harry Potter y El Caliz de Fuego

La producción comenzó solo tres días después del estreno de la primera entrega, y quizá esa prisa por echar a rodar el balón acabase pasándole factura. Pese a que Warner se puso en contacto con Frank Oz para dirigir, finalmente optaron por repetir con Chris Columbus, lo que quizá explique la sensación de fatiga que notamos en algunas secuencias. No es una mala secuela, pero sí una donde la rutina y la sensación de déjà vu se imponen a la energía y el encanto con el que nos encontramos en los cines solo un año antes. David Heyman, superproductor y demiurgo oculto de la franquicia, decidió parar a respirar un momento antes de dar luz verde a la tercera entrega. Con el tiempo, fue la mejor decisión que pudo haber tomado: una película al año habría acabado con la paciencia de los espectadores... y la cordura de todos los implicados.

Mejor momento: El coche volador, probable homenaje al universo de Roald Dahl y mejor testimonio posible de los tiempos en los que la saga aún era cine infantil.

Personaje estrella: Gilderoy Lockhart, sin posibilidad de discusión. Kenneth Branagh se lo pasó tan condenadamente bien que su entusiasmo traspasaba la pantalla.



7. "Harry Potter y el Príncipe Mestizo" (2009)

Harry Potter y la Camara Secreta

153 minutos de duración y no encontraron un hueco para todos los flashbacks sobre la infancia y adolescencia de Lord Voldemort, auténtico corazón palpitante del original literario. Sin todo ese trabajo de anatomía y deconstrucción de un villano perfecto, esta sexta entrega es una suerte de calma antes de la tempestad, con demasiado metraje dedicado a las desventuras románticas de Ron Weasley... y demasiado poco a Severus Snape, quien solo alcanza su todo su potencial en el devastador tercer acto. Sin embargo, lo mejor de esta película está en los pequeños momentos: Dumbledore sugiriéndole a Harry que va siendo hora de afeitarse, los celos de Hermione, el tormento interior del joven Draco. Los intérpretes conocían ya tan bien a sus personajes que se podían permitir hilar fino.

Mejor momento: La visita a la cueva está más cerca del cine de terror que de la fantasía familiar. El director David Yates tradujo a la perfección la atmósfera tenebrosa con la que Rowling relató ese pasaje.

Personaje estrella: Muchos fans prefieren mil veces al Dumbledore de Michael Gambon sobre el de Richard Harris, y su cornucopia de registros en esta entrega demostró por qué.



6. "Animales fantásticos y dónde encontrarlos" (2016)

Las películas de Harry Potter ordenadas de peor a mejor

Puedes echar un vistazo a nuestra crítica para saber exactamente qué pensamos de este spin-off, pero hay algo que se nos olvidó contar por allí: lo mucho que echamos de menos Hogwarts. El Nueva York circa 1926 que ha conjurado aquí Yates gracias a la magia digital es impresionante, pero nunca tan palpable y acogedor como los muros de ese castillo. Tanto el entorno como los personajes, por muy encantadores que resulten, parecen a medio desarrollar... porque lo están: Rowling piensa publicar en Pottermore un montón de antecedentes que ayuden a comprender mejor la historia y aquellos que la habitan. ¿Narración multimedia a un nuevo nivel o anzuelo perfecto para fans? Que cada espectador decida.

Mejor momento: El lío en el banco, una manera especialmente dinámica de presentar a tres de los personajes principales sin demasiada exposición de por medio.

Personaje estrella: Dan Fogler parecía condenado a hacer de Ron, pero su comicidad física convierte al no-mago Jacob Kowalski en un personaje encantador por méritos propios.



5. "Harry Potter y el Cáliz de Fuego" (2005)

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Los potterófilos no dejarán de debatir nunca si la mejor novela es la cuarta o la inmediatamente anterior, pero una cosa está clara: "Cáliz" es la más completa, un auténtico banquete donde absolutamente todos los ingredientes que hacen única a la saga (¡dragones! ¡Deportes locos! ¡Jóvenes muertos!) son usados con generosidad. A la película (única dirigida por Mike Newell) no le quedaba más remedio que ser espectacular, aunque en ocasiones parezca un mero Reader"s Digest del original. Sin embargo, sabe muy buen dónde cortar y dónde expandir, especialmente en un Baile de Navidad animado por nada menos que Jarvis Cocker, Jonny Greenwood y Steve Mackey. La adolescencia era esto: rock, tormentas hormonales, primer desamor, primer beso... y primera baja en la gran guerra contra el Señor Oscuro.

Mejor momento: El asesinato de Cedric Diggory (Robert Pattinson), quizá el gran punto de giro de toda la saga. No es que Voldemort ordene matarlo: es el desdén con que lo hace. Como quien tira la basura.

Personaje estrella: Hermione. Es posible que Emma Watson demostrase por primera vez de lo que era capaz en sus escenas durante el baile: volver a ellas es contemplar su paso de actriz infantil a actriz-actriz.



4. "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 1" (2010)

Harry Potter y El Caliz de Fuego

O cómo Yates y Kloves hicieron de su capa un sayo, transformando la primera mitad de una novela que solo remontaba el vuelo hacia la mitad en la película más atípica y, también, más sugerente de toda la franquicia. En esencia, son tres adolescentes vagando por el bosque y dando palos en ciego en su intento por impedir la extinción absoluta de todos sus seres queridos. El hecho de que sean renegados de Hogwarts convierte esta primera parte casi en un drama indie sobre descastados al borde de la madurez. El trío protagonista estuvo a la altura del reto (cargar con la película a cuestas), haciendo que las fracturas internas en lo que llevaba siendo una santísima trinidad desde el Año 1 nos dolieran de verdad. Además, al contrario que otras franquicias y pese al cliffhanger del epílogo, Kloves se las ingenió para organizarlo todo en tres actos con sentido propio.

Mejor momento: El casi-beso entre Harry y Hermione, claro. Esto no estaba en la novela, de modo que millones de fans contuvieron la respiración cuando lo vieron. No... se... atreverán, ¿verdad?

Personaje estrella: No se atrevieron, pues ella siempre estuvo colada por Ron (pese a que ahora su creadora lo lamente). Rupert Grint supo vender el momento heroico de su personaje con bastante dignidad.



3. "Harry Potter y la Piedra Filosofal" (2001)

Harry Potter y la Camara Secreta

Estuvo a punto de caer en las manos de Steven Spielberg, antes de que Rowling pusiera el grito en el cielo con sus planes de contratar actores norteamericanos. Su primera elección fue Terry Gilliam, pero Warner lo consideró demasiado arriesgado. Al final, se tuvo que conformar con un Chris Columbus especialmente en forma, que no es poco. El director le dio buen uso a su experiencia previa con niños en plató, puso en acción un impecable gusto por los detalles y, en suma, se inventó un lenguaje para el blockbuster familiar del nuevo milenio. Claro que no estuvo solo: los mejores profesionales de la industria cinematográfica británica se unieron en un esfuerzo colosal. El resultado habla por sí mismo: lograron que un universo literario exuberante se convirtiese en realidad.

Mejor momento: La entrada en escena de Hagrid (Robbie Coltrane), dándole su merecido a los Dursley y llenando de esperanza la vida de un niño hundido. Buen trabajo, Hagrid, maldito grandullón adorable.

Personaje estrella: Tiene que ser Potter. Todos los implicados han repetido hasta la extenuación que la película no se podría haber hecho sin él. Daniel Radcliffe es Harry Potter. Tan simple como eso.



2. "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte: Parte 2" (2011)

Las películas de Harry Potter ordenadas de peor a mejor

El sueño de todo espectador de cine comercial: la Película-Clímax, donde cada escena es una catársis y cada segundo está dedicado a la acción, el movimiento perpetuo, el drama y el placer absoluto de toda la platea. La Batalla de Hogwarts es un sensacional tour de force, pero tienes que estar hecho de piedra para no saber que lo importante aquí son las emociones, nunca las explosiones. Alan Rickman pudo interpretar, después de once años, la escena que Rowling le prometió antes de que aceptase el papel, mientras que Daniel Radcliffe resultó increíblemente conmovedor en su lento camino hacia la muerte, rodeado de sus seres queridos, sabiéndose amado (y, por tanto, más inmortal de lo que Voldemort podría llegar a ser jamás). Y luego están las palabras finales de Dumbledore, la clave secreta de todo lo que J.K. construyó: "Por supuesto que esto está ocurriendo dentro de tu cabeza, Harry. ¿Pero por qué iba eso a significar que no es real?".

Mejor momento: Ver "Personaje estrella".

Personaje estrella: Snape. Sobran las palabras.



1. "Harry Potter y el Prisionero de Azkabán" (2004)

harry potter

No hay nada en esta película que no funcione. Desde lo macro (el poderío visual con el que Alfonso Cuarón transforma páginas y páginas de exposición en puro cine, la fluidez de su puesta en escena) hasta lo micro (el cameo de Ian Brown), todo rima en "Azkabán", quizá la entrega que mejor aguanta múltiples visionados. Por supuesto, lo bueno está en el libro: construido en torno a un giro que funciona de verdad, se trata del primer paso de Rowling hacia una mitología más compleja, con los pecados del pasado jugando un peso real en el presente. ¿Y qué hay del viaje en el tiempo? Como la guinda en un pastel que no deja nunca de darte más y más, de revelarte nuevas capas de significado. Divertida y profunda a partes iguales, "Azkabán" atrapó un rayo en una botella. Y no nos vamos a cansar de amarla por ello.

Mejor momento: No es algo concreto, sino un toque especial que empapa cada plano. Cuarón fue el director más imaginativo que jamás tuvo la franquicia: todas sus decisiones visuales brillan con luz propia.

Personaje estrella: Empate técnico entre Lupin (David Thewlis) y Sirius Black (Gary Oldman). Los padrinos mágicos originales.


Harry Potter y El Caliz de Fuego