En una primera aproximación al concepto de política, podríamos aceptar como definición que la política es ?asignación imperativa de valores para una sociedad?. En consecuencia, la política es un fenómeno esencialmente relacional y producto de la condición gregaria del ser humano.

De modo que, la sociedad es la conformadora de la política, en el sentido a que refiere el autor castoriadis, la política es una actividad colectiva cuto objeto es la institución de la sociedad como tal.. en un mundo en el que no existe el orden prestablecido y que carece de sentido por si mismo ( en contra de las teorías platónicas, marxistas, o liberales), por cuanto la historia humana es creación sin marcos previos, es autónoma y heterónoma. Desde esta perspectiva, la sociedad concebida como afluente conformador de la política, es autocreacion. Es una creación continua, en el cual el imaginario colectivo va dando sentido al a convivencia. Ese imaginario es social e históricamente indeterminado porque no hay ningún principio fundador de lo social. Lo social se construye desde el imaginario colectivo que es creador de imágenes, creencias, formas, símbolos y creador del sentido que caracteriza cada momento de una sociedad. El imaginario trabaja desde lo cotidiano y va permeando la realidad por lo simbólico. No es ni la sociedad, ni la racionalidad la que guita la construcción del buen orden, sino las diferentes significaciones que se van construyendo colectivamente y que le dan sentido a la forma de organización política que adopta una comunidad en cada momento histórico.
En cada sociedad existe la preocupación por la construcción de un orden estable, que se necesita alcanzar de una forma de buen orden, que exprese y articule todo este paquete de elementos simbólicos y que produzca el grado de integración suficiente para evitar el caos hobbesiano.
El poder es uno de los factores claves en el estudio de la política, por cuando la política tiene que ver con la cuestión del poder: como se adquiere, como se distribuye, como se mantiene, como se ejerce, como se trasmite a través de los operadores políticos, como se legitima, cuales son sus fundamentos según el contexto histórico en que lo analicemos.
En el mundo de la posguerra fría, la política global pone de relieve estas cuestiones que venimos analizando.

Samuel huntigton señala que las sociedades que comparten afinidades culturales cooperan entre si, por lo cual la posición de quienes no comparten los mismos valores simbólicos es de enfrentamiento. La gente usa la política no solo para promover sus intereses sino también para definir su identidad. En este sentido, sabemos quienes somos solo cuando sabemos quienes no somos y con frecuencia solo cuando sabemos contra quienes estamos.
Cada momento histórico de creaciones sociales, supone nuevos procesos de dilucidaciones de esas realidades.
Así concebida, la política es a la vez una creación colectiva y una esfera de la actividad humana que transversaliza y condiciona todos los otros aspectos de la vida social.
La política resultante de estos extremos y trasladada a nuestra contemporaneidad supone la existencia de una nueva incertidumbre (lechner), es el problema de la democracia.. pensar en posmodernidad, supone interrogarnos sobre estas cuestiones de incertidumbre.

El poder y la Fuerza:

Obviamente, la fuerza es un elemento necesario, aunque no suficiente, para definir el poder político. En ese sentido Weber, entre otros autores, hacen referencia a la legitimidad, como principio de justificación y fundamento del poder político. Es ese principio de legitimidad, el que también opera a la hora de obtener obediencia.
Desde la perspectiva Weberiana, la política es la aspiración a participar en el poder o a influir en la distribución del poder entre los distintos estados o dentro de un mismo estado, entre los distintos grupos de hombres que lo componen en consecuencia.. quien hace política aspira al poder, al poder como medio para la consecución de otros fines (idealistas o egoístas) o al poder para gozar del sentimiento de prestigio que él confiere. Ahora bien, como afirma Weber la violencia física no es el medio normal único, pero si el especifico del estado. De modo que para lograr obediencia habitualmente, de tal suerte que los miembros de una comunidad política acaten la autoridad, son necesarios motivos internos de justificación para el ejercicio del poder político.
Weber refiriéndose a los fundamentos de la legitimidad e una dominación política, identifica tres tipos puros de justificaciones internas: la costumbre que origina legitimidad Tradicional. La legitimidad que generan las cualidades personales de un caudillo, esta es la legitimidad Carismática y el tipo de legitimidad basada en la legalidad; que reposa en la creencia de la validez de los preceptos legales y en la competencia objetiva fundada sobre normas racionalmente creadas.
Es indudable que la política surge de la necesidad de organizar la convivencia colectiva de los hombres. Y en el seno de las comunidades están presentes inevitablemente relaciones de poder. En el pensamiento político moderno, el podes es concebido de tres formas: 1) el poder entendido como capacidad que se posee o de la que se carece; 2) el poder concebido como una institución que para ser legitima debe contar con el consentimiento de aquellos sobre los que se ejerce y 3) el poder, entendido como una característica inherente de las relaciones sociales diversas que se dan dentro de la sociedad.

Desde la perspectiva de Foucault, el poder es el nombre que se presta a una situación estratégica compleja en una sociedad dada.
como el propio autor afirma por poder hay que comprender, primero, la multiplicidad de las relaciones de fuerza inmanentes y propias del dominio en que se ejercen y que son constitutivas de su organización; el juego que por medio de luchas y enfrentamientos incesantes las transforma, las refuerza, las invierte; los apoyos que dichas relaciones de fuerza encuentran las una en las otras, de modo de que formen cadena o sistema.
en cualquier sociedad, relaciones de poder múltiples atraviesan, caracterizan, constituyen el cuerpo social, y estas relaciones de poder no pueden disociarse, ni establecerse ni funcionar sin una producción, acumulación, una circulación, un funcionamiento del discurso. No hay ejercicio de poder posible sin una cierta economía de los discursos de la verdad desde el poder y no podemos ejercitar el poder más que a través de la producción de la verdad.
Afirma que el poder viene desde abajo. Mas bien hay que suponer que las relaciones de fuerza múltiples que se forman y actúan en los aparatos de producción, las familias, los grupos restringidos y las instituciones, sirven de soporte a amplios efectos de escisión que recorren el conjunto del cuerpo social, estos forman una línea de fuerza general que atraviesa los enfrentamientos locales y los vincula.
En Definitiva, todos participamos políticamente de alguna manera en la construcción del buen orden.
Esa multiplicidad de relaciones de fuerzas puede ser cifrada, ya sea en forma de guerra, ya en forma de política. La política es una de las estrategias posibles ?para intergrar las relaciones de fuerza desequilibradas, heterogéneas, inestables, tensas?

Para algunas corrientes, la política es sinónimo de conflicto institucionalizado, de guerra, donde solo es posible la relación amigo-enemigo (visión marxista)
en cambio, hay otra corriente de pensadores que interpretan a la política como la posibilidad de encontrar acuerdos. Dirá el autor Rawls que aceptar los principios de la justicia, equivale a suscribir una determinada noción del bien común. También hay analistas que ven a la política como una arena donde la elección racional guía la conducta de los actores, generando comportamientos similares a los que en el campo de la economía se observan en el intercambio del mercado.

El Pacto: Fundamento de la sociedad Política.


Como afirma morresi, no son pocas las aproximaciones políticas que ponen al pacto como una institución privilegiada del campo político. La idea de un contrato social no es precisamente moderna. Ya en la teoría clásica, se concebía la formación del poder soberano como el resultado de un pacto entre un cuerpo y otro que se transformaba en la cabeza.
la existencia de este cuerpo natural es inherente al instinto gregario de los hombres.
el iusnaturalismo de los siglos 17 y 18 aporta la idea de quienes se unen y se obligan no son miembros de un pueblo sino una multitud, individuos mas o menos aislados que resuelven o se ven obligados a salir del estado de naturaleza. Bajo esta perspectiva ya no bastara el pactum subiectionis, re requerirá también de un pactum societatis. La noción de política parece vinculada desde su origen a la función de composición o cohesión de una colectividad. La política es el arte por medio del cual los hombres se asocian con objeto de instaurar, cultivar y conservar entre si la vida social.


Especificidad de la política:

A pesar de que como veníamos de sostener la política es una construcción social, estamos habituados a distinguir entre lo político y lo social. Entre el estado y la sociedad.
esto no sucedía en el mundo de los antiguos, estas contraposiciones y distinciones se fueron configurando en su sentido actual recién en el siglo 19. En el pensamiento griego la politicidad incluía la socialidad, en cambio como dice Sartori, hoy nos sentimos inclinados a invertir la diada, y a incluir lo político en lo social y la esfera de la política en la esfera de lo sociedad.
Tal diada no existía en el pensamiento griego. El animal político, de aristoteles, el zoo politikon, era una definición ontológica del hombre y no de la política. El animal político expresaba la concepción griega de la vida, para la cual la polis, era el centro y la dimensión completa de la existencia.
por el contrario, el hombre no político, era un ser inferior (un idion), cuya insuficiencia derivaba de haber perdido o en no haber adquirido la plenitud de vivir por y para la polis.
El vivir político era al mismo tiempo el vivir asociado en comunión y en comunidad. Por lo tanto en el mundo griego no existía la disociación entre los social y lo político, la politicidad no era entonces una parte de la vida , sino una esencia y la unidad de ambas dimensiones.
Las palabras social y civil, refieren a dimensiones propias del mundo romano, cuando su ciudad había sobrepasado los limites que admitía la escala de vivir político de los griegos. La civitas es una ciudad de politicidad diluida. El hombre de la civitas ya no es un animal político, sino una sociale animal, que esta en el antípodas de la visión aristotélica, es el hombre que ha perdido la polis y como señala Sartori, se ha extrañado de ella , se ha adoptado a vivir negativamente, mas que en forma positiva en una cosmopolis. La politicidad pasó a ser sustituida por la juridicidad.
La convivencia se basa ahora en el consenso de la ley, que es producto de una nueva dimensión del poder.
Efectivamente, los conceptos de animal político y sociale animal refieren a 2 antropologicas, que como afirma Sartori se sustituyen una a la otra.
Para los griegos la política expresaba una dimensión horizontal del poder.
Platon Representaba la fe griega iriginaria que el gobierno se basa en ultimo termino en la convicción y no en la fuerza y en que sus instituciones aexisten para convencer y no para coaccionar.
Sin embargo como señala bovero, lo que proporcionan estas perspectivas es un criterio axiológico o normativo, no analítico, no indica en que cosa consiste el poder político, sino en que cosa debería cimentarse para ser aceptado por hombres libres
Para los autores mediavales y renacentistas el dominum politicum no era político en nuestro sentido moderno, sino en el sentido aristotélico, era la ciudad optima de polites, la res publica que practicaba el bien común.

Según Sartori, mientras la voz politicum designa la ?voz horizontal? del poder, el discurso vertical se desarrolla mediante las voces realeza, despotismo y principado, representando aquella una suerte de ?sociedad sin estado?. Si hay un termino que simboliza mas que ningún otro el enfoque vertical, que llamaríamos característicamente política, es el termino de príncipe, que no fue por azar elegido por Maquiavelo.

La autonomía de la política:
Según Sartori, la política es distinta, autosuficiente, independiente y causa primera. Afirma que a partir de Maquiavelo la política se diferencia de la moral y de la religión, sin desconocer que ambos ingredientes son fundamentales en la política pero solo a titulo instrumental.
Conviene entonces tener claro que sociedad no es demos ni popolus. Tal como señala Sartori, el demos muere con su democracia. Y agrega, asi como la republica romana no fue jamás una democracia, el populus de los romanos no se lo puede asimilar al demos de los griegos. Caída la republica, el populus se convierte en una ficción jurídica.
la autonomía de la sociedad recién puede identificarse, cuando la división de lo social y lo político procede de la diferenciación entre política y economía. Son los economistas los que muestran que la vida asociada prospera y se desarrolla cuando el estado no interviene, los que muestran como la vida asociada encuentra la división del trabajo el propio principio de organización, y por tanto los que muestran la parte de la vida asociada que es ajena al estado y no esta regulada ni por sus leyes ni por el derecho. Las leyes de la economía no son leyes jurídicas, sino leyes de mercado. La política no solo es distinta de la moral, es también distinta de la economía, y además no incluye dentro de si misma al sistema social.

El criterio de los comportamientos económicos es la utilidad, el criterio de los comportamientos éticos es el bien, es decir la acción debida. En cambio es difícil identificar la esencia del comportamiento político, tan solo podemos decir que no coinciden ni con los comportamientos morales ni con los económicos, aunque ello no significa que en la actividad política estén ausentes los ideales o los cálculos racionales.

Criterios para especificar la política:

Nicholson encuentra que la fuerza es un criterio característico de la política y que ocurre en todos los casos en que hay política, independientemente del tipo de organización política de la que se trate y aun cuando no emplee la fuerza, podría hacerlo.
Siguiendo la marca weberiana, nicholson advierte que por supuesto esto no significa que los gobiernos estén siempre recurriendo al uso efectivo de la fuerza, generalmente los gobiernos prefieren lograr lo que pretenden por otros medios. A menudo los gobiernos pueden depender de la buena voluntad formada en el transcurso de un largo periodo o pueden aprovecharse de la aceptación pasiva o de la inercia de la mayoría de las personas.
Otros agentes ejercen la fuerza en la sociedad, aunque para hacerlo de modo legitimo deben contar con el permiso del gobierno y estar dentro de los limites que este determine.
es irrelevante si los fines para los que se emplea la fuerza son malos o buenos, o cual pueda ser la ideología del estado.
en cualquier sociedad la fuerza se emplea para arreglar ciertos conflictos, para hacer cumplir ciertas reglas, para respaldar ciertas decisiones y para garantizar que se siguen ciertas políticas.
La visión de nicholson nos propone de la política, la identifica con el ámbito publico, de suerte tal que el estado todo lo controla y termina imponiendo su voluntad.
Por otra parte, leftwich afirma que la política esta en el centro de toda actividad social colectiva, formal e informal, publica y privada, en todos los grupos humanos, instituciones y sociedades, siempre ha estado y estará. La política no es un ámbito separado de vida y actividad publica, sino que la política abarca todas las actividades de cooperación y conflicto, dentro y entre las sociedades, por medio de las cuales la especie humana organiza el uso, la producción y la distribución de los recursos humanos, naturales y otros, en el transcurso de la producción y reproducción de su vida biológica y social.
A modo de comparación mientras NICHOLSON ve en la fuerza la clave para explicar la política, LEFTWICH, se introduce en la trama de relaciones que están presentes en la vida social y encuentra en el poder la variable definitoria.
El poder y el derecho:
Decíamos que con la extinción de la polis griega, la politicidad pasó a ser sustituida por la jurisdicidad. De modo que con el devenir del tiempo la antigua idea de que el gobierno de las leyes es mejor que el gobierno de los hombres, ha encontrado su plena validez en la teoría y la practica de constitucionalismo que ha inspirado a los regímenes democráticos.
Cualquier relación política, supone una relación de mando- obediencia. El poder que sustenta esta relación puede ser de hecho o de derecho. En las comunidades más primitivas el hecho y el derecho podían coincidir. Sin embargo a medida que el pueblo se civiliza se observa que ese criterio es insuficiente para detentar el poder, se hace necesario haber adquirido esos instrumentos observando ciertas reglas y principios que confieren el derecho, universalmente reconocido de gobernar, es decir, lo dotan de legitimidad.
El gobierno de las leyes significa entonces no solo el gobierno de acuerdo a las leyes, que marcan los límites, sino también a través de las leyes, es decir a través de normas de validez para toda la colectividad.
Los principios de legitimidad tienen la función de transformar una relación de fuerza en una relación de derecho, con lo cual nos estamos planteando la relación entre el poder y el derecho.
Para Weber el poder tiene necesidad de ser regulado para volverse legitimo, y para