Estuvo dos meses sin poder prender el celular y lo que le dijo el técnico sorprendió a todos


solo pasa en sodoma del estero


11/10/2016 -
Se apagó y nunca más volvió a prender. En pocas palabras eso fue lo que le pasó al Iphone 6 de "Nico", un santiagueño que se acercó hasta Diario Panorama para contar su insólita historia.

La "falla" del teléfono había ocurrido a finales de julio, y desde ese tiempo que el aparato se encontraba en el servicio técnico. Problema de batería, no era. Sistema operativo, tampoco, porque directamente no prendía. Golpes, no tenía. Era imposible descifrar qué era lo que le había ocurrido.

Una de las hipótesis -y la más riesgosa- era que se haya quemado la placa. Cambiarla implicaba un gasto casi igual al costo de un aparato nuevo, y ceder a que el técnico "abra" al teléfono implicaba perder la garantía. Era nuevo, tenía pocos meses de uso, ¿qué más podía hacer?

Dos meses incomunicado, entre idas y vueltas de local en local, y todos los técnicos le repetían el triste discurso que Nico se negaba a aceptar: "hay que cambiar la placa". Hasta que en un pequeño local, un poco alejado del centro, Nicolás escuchó una opinión distinta.

"Kike", el técnico, revisó mil veces el aparado, lo desarmaba, lo volvía a armar, lo daba vueltas, todo, observando con atención hasta el último detalle; y en un momento, tras una pequeña sonrisa, finalmente suspiró: "Ya sé qué le pasa a este aparato"...

Algo impensable por cualquiera de todos los otro que lo había visto, incluso los amigos de Nico, y todo aquel que había intentado "salvar" el nuevo y costoso aparato. ¿El problema? Tenía una pelusa del tamaño de un grano de arroz dentro del pin de carga.

Con cuidado, Kike tomó una pinza y retiró el tumulto de pelusas, conectó el celular al cargador, y comenzó a funcionar con total normalidad.

Grata sorpresa para Nicolás, ya que el técnico no le cobró nada y lo mandó a la casa con una advertencia: "Cuando lo metas en el bolsillo, fijate que el pin esté del lado de arriba, así no entran más pelusas".

Impensado, sorprendente, y con un mensaje para que tengamos en cuenta a la hora de guardar nuestros celulares.