La Hemeroteca Nacional recientemente ha sido inscrita ante la UNESCO como Registro Memoria del Mundo de México; la HNM, fundada el 28 de marzo de 1944 se ubica en el Centro Cultural Universitario, avenida Universidad 3000 en la Ciudad de México, donde podemos encontrar la más amplia colección de publicaciones periódicas mexicanas, incluso material que data desde el año 1728, entre las que podemos encontrar un acervo de 439 títulos de revistas y periódicos.

A los administradores de la Hemeroteca Nacional les gusta utilizar el método de resguardo de archivos conocido como microfilmacion. Esta técnica consiste en fotografiar sobre un microfilm un documento que está en papel, para posteriormente, debido a sus imágenes capturadas, se asocia para su búsqueda.

La microfilmación es uno de los métodos de digitalizacion de documentos más antiguos y, por lo tanto, de los más utilizados por las hemerotecas, debido a que cuentan con enormes colecciones de revistas, diarios u otro tipo de publicaciones que requieren de resguardo y, gracias a las técnicas de microfilmación es posible hacerlos perdurar hasta 400 años, dependiendo de las condiciones en las que se resguarden los microfilms, es decir, al espacio en donde se archivan y la temperatura en la que están.

En la HNM, as publicaciones que datan de los siglos XIX, XX y XXI, son consultadas en las máquinas microlectoras, las cuales son solicitadas y prestadas por la institución, incluso si se quiere consultar otros microfilms externos al archivo de la Hemeroteca Nacional. Sólo basta con tener una credencial de identidad y se podrá tener acceso. Además la Hemeroteca pone a la disposición de sus visitantes, máquinas con mayor capacidad de reproducción de calidad, a través de la reproducción en imagen digital de microfilmes originales.

En la página oficial de la Hemeroteca se podrá encontrar toda la información referente al préstamo del material y sus respectivas tarifas, de una manera más específica. Cabe mencionar que la calidad de los microfilms dependen de su estado de conservación, del tipo de microfilm que se esté consultando (copia de seguridad, duplicado u original), y del estado en el que se encontraba la publicación original, al momento de haberse digitalizado (calidad de impresión, encuadernado y estado de conservación).

A pesar de que hoy en día se está gestionando la digitalización de los microfilmes para su consulta desde una computadora, la experiencia de ver, tocar y colocar el material antiguo en el lector de microfilms, no se compara con nuestra interacción de siempre con las computadoras. Así que sin duda alguna, es una visita obligada para todos los mexicanos y más para aquellos que dicen ser aficionados de la historia del país.