Mi hermano abusaba de mi y yo me enamoré de él

Mi herma

Daniela de Daniela 23 años, habitante de La Dorada, Caldas, se acercó al EXTRA/HSBNOTICIAS.COM con el fin de darnos a conocer un caso de incesto, donde los protagonistas son ella y Mauricio, su hermano dos años mayor que ella.
Comienzo de un abuso
Esta insólita historia comenzó en el año 2006 cuando ella tenía 16 años y su hermano 18, ella manifiesta que en ese entonces sus papás salían a trabajar y su hermano esperaba el momento en que ella se fuera a bañar para él llegar a acosarla sexualmente.
“Me hablaba de forma muy morbosa, eso me llenaba de mucho miedo, en ese entonces no comprendía mucho sobre el tema, en varias ocasiones me tocó y yo no era capaz de hacer nada, quedaba privada. Nunca tuve la valentía para contarle a mis papás lo que estaba pasando”, confesó Daniela.
Me fui enamorando de él
Cuenta Daniela, “Llegó el día en que él decidió sobrepasarse conmigo y abusó sexualmente de mí, la primer vez me sentí de lo peor, pero con eso sabía que las cosas seguirían pasando, y así fue. Con el paso del tiempo lo que comenzó como una violación se fue convirtiendo en un romance, no terminamos las relaciones que teníamos con nuestras parejas, para no levantar ningún tipo de sospecha. Lo que pasaba entre los dos no lo sabía nadie más, así estuvimos durante muchos años, a escondidas. Cuando yo cumplí los 19 años, nos dimos cuenta que lo que hacíamos estaba mal y tratamos de alejarnos, pero ya fue muy difícil, fue ahí cuando comprendí que ya estaba enamorada de él”
Problemas con la familia
Daniela continúa su relato “Al vernos en esa situación amorosa y al sentirnos incapaces de asumir una separación, decidimos sacar a flote nuestra relación que más que intima ya era sentimental. Sabíamos que enfrentar a nuestros papás iba a ser muy complicado porque éramos conscientes de la gran falla que habíamos cometido, pero también entendíamos que nos amábamos y eso era lo que realmente importaba para nosotros. Papá y mamá obviamente se sorprendieron ante la noticia y nos tildaron de locos, nos cerraron las puertas de todo, nuestro estudio y cada uno de nuestros beneficios, pero fue algo ambos decidimos asumir”.
Quedé en embarazo
“Lo que se veía venir, llegó, después de 3 meses de estar viviendo juntos en Manizales, quedé en embarazo, algo que colmó la paciencia de mis papás y que acrecentó el odio hacia nosotros. Para ese entonces mi única preocupación era que podría pasar con nuestro bebé, éramos conocedores que nuestro pequeño podría salir con una anomalía”.