Rolls Royce Wright Regatta: para hacer juego con tu jet

Cada vez es más común ver coches y preparaciones que representan la opulencia extrema, pero pocas veces hemos visto algo tan extremo como la preparación que os traemos hoy. Juntemos en una coctelera un Rolls-Royce Wraith, yates, barcos, madera de caoba, oro y platino, y como resultado de todo ello nos dará el Rolls-Royce Wraith Regatta. Se trata de una preparación concebida por Eddie Sotto, un importante diseñador estadounidense que otrora fuera vicepresidente de diseño de Disney.


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Para esta creación, ha tomado como base el Rolls-Royce Wraith y se ha inspirado en el mundo náutico para modificar la estética del vehículo. Exteriormente llaman poderosamente la atención la madera de caoba que se ha utilizado para recubrir el capó, el techo y el maletero del coche, creando una franja longitudinal que contrasta con la pintura blanca presente en el resto del coche. El mismo tono de color de la madera se ha utilizado para pintar las hendiduras de las manetas de las puertas y las llantas.

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En el interior nos encontramos el mismo patrón que en el exterior, con profusión de la utilización de madera en buena parte del habitáculo. Por si esto fuera poco, partes como el volante, las inserciones del salpicadero y la consola central, e incluso los botones de manejo de los diferentes componentes (aire acondicionado, equipo multimedia e incluso elevalunas) están fabricados en oro o en platino. Los pasajeros de los asientos traseros también se verán agasajados con estos materiales.


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Materiales tan exclusivos y utilizados en cantidades tan generosas hacen que esta personalización cueste más de un millón de dólares (sin incluir el coche). Por supuesto, hay libertad de colores y materiales para todo aquel que desee adaptar esta propuesta a sus gustos.


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Por si esto fuera poco, Eddie Sotto también propone un jet privado diseñado con el mismo patrón que este Wraith Regatta. Basado en el jet Embraer Lineage 1000E, supone un desembolso de 83 millones de dólares. Puede que el diseño exterior no convenza a todo el mundo, pero que levante la mano el que no le gustaría tener un jet y un Rolls-Royce a juego en el garaje.


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