Sé que han castigado
tu camino.

Oh hermano del alma que se expande
como las luciérnagas errantes.

¿Esperas que entiendan tu silencio,
tu sensible tacto de las cosas?

Más bien compadece a los profanos,
y trabaja siempre con tus dones
de vector profuso del secreto,
que circunda al tiempo del origen.

Más bien da consuelo a su mirada,
con tus alegrías delirantes,
siendo así el actor de tu persona
en esta comedia parpadeante.

Pinta,
esculpe,
escribe,
libra la batalla,
contra la falsía de las voces rancias,
contra la fatal monotonía



A un artista (poema).