Cartes pide que Justicia sea "implacable" con su tío, detenido en Paraguay




El presidente paraguayo, Horacio Cartes, pidió que la Justicia paraguaya actúe de manera "implacable" con su tío, Juan Domingo Viveros Cartes, buscado por tráfico de drogas y detenido hoy en Paraguay tras el aterrizaje forzoso de la avioneta en la que viajaba.




Cartes pide que Justicia sea




Viveros Cartes, que en febrero terminó de cumplir condena en una cárcel de Uruguay, permanece detenido en el aeródromo de la ciudad de Caazapá, 230 kilómetros al sureste de Asunción.

El ministro del Interior, Francisco de Vargas, dijo a una emisora local, tras comunicar la noticia al mandatario paraguayo, que Cartes le "dio la orden de ser implacable y no tener ninguna consideración".

"De hecho el presidente fue insistente y me dijo implacable, implacable", dijo De Vargas a Radio 1 de Marzo.

El ministro añadió que sobre Víveros Cartes pesan dos órdenes de captura en Paraguay y que su situación está en manos del Ministerio Público.

El arresto de Viveros Cartes se produjo al descubrirse que tiene una orden de captura nacional por narcotráfico, y después de que la avioneta en la que volaba aterrizara a causa de un fallo mecánico.

Una fuente policial dijo a Efe que Viveros Cartes sigue en las instalaciones del aeropuerto custodiado por agentes de la Policía Nacional a la espera de ser enviado a un juzgado de la ciudad de Encarnación, donde se le tomará declaración por una de las causas que pesan sobre él en Paraguay.

Viveros Cartes había quedado en libertad en febrero tras permanecer dos años en una cárcel de Uruguay por ingresar en avioneta en ese país supuestamente con 450 kilogramos de marihuana.

Una vez terminó de cumplir su condena, Viveros Cartes quedó en detención administrativa en la Cárcel Central de Montevideo esperando ser extraditado a Paraguay, algo que la Justicia de este país pidió y que Uruguay y el detenido aceptaron.

Pero la demora de un juzgado paraguayo impidió que las autoridades de Uruguay le entregaran a la Interpol.

En 2001, Viveros Cartes había sido detenido en Brasil cuando transportaba mas de 200 kilos de cocaína y fue procesado, condenado y extraditado a Paraguay, donde cumplió una pena de arresto domiciliario.